
Cómo ajustar la tensión en el diseño de calentadores infrarrojos
Si alguna vez has diseñado un sistema de calefacción por infrarrojos para un proyecto en el extranjero, sabrás que el verdadero problema no es el calor en sí, sino la red eléctrica.
Es un error simple, pero fatal: conectar una lámpara diseñada para 110 V a una red de 480 V hará que la lámpara se dañe al instante. Por eso dedicamos tanto tiempo a asegurarnos de que los componentes utilizados sean adecuados para la tensión a la que estarán sometidos.
La física detrás del diseño
La tensión no es simplemente un número en una hoja de especificaciones; afecta directamente la forma en que construimos la lámpara.
Para sistemas de 110 V, utilizamos filamentos más gruesos. Esto permite mantener la potencia necesaria sin que los conectores se derritan. Pero cuando trabajamos con redes industriales de 480 V o 575 V, debemos aumentar la longitud delbobinado de tungsteno para poder soportar esa resistencia.
El problema es que si conectamos una lámpara de 230 V a una red de 480 V, el aumento de corriente podrá destruir el filamento en cuestión de segundos. Por eso ajustamos la resistencia interna para que se genere la misma cantidad de calor, independientemente de si la fábrica está en Ohio o Berlín.
Las ventajas y desventajas de las altas tensiones
Utilizar lámparas de alta tensión (480 V+) tiene sus ventajas. Se necesita menos corriente para obtener la misma cantidad de calor. Eso significa que se pueden usar cables más delgados y disyuntores más pequeños en el panel de control. Pero hay un inconveniente: hay que tener cuidado con los arcos eléctricos. Si los conectores no están diseñados para esa clase de voltaje, podríamos tener problemas. Asegúrate de que los conectores e insulaciones sean adecuados para la tensión que se utiliza, para evitar cortocircuitos.
Hacer que funcione en cualquier lugar
Ofrecemos reemplazos que se adaptan a tus instalaciones existentes. Ya sea que tengas un largo específico o un tipo de conector particular, lo primero que consideramos es la tensión. Verificamos también la potencia por pulgada, para asegurarnos de que la densidad de calor sea la misma, independientemente de la red eléctrica local. De este modo, los tiempos de funcionamiento de la máquina permanecen constantes. Sin necesidad de ajustes. Simplemente funciona, sin importar dónde esté ubicada la máquina.