
El invierno convierte las oficinas en un verdadero problema: aire frío que entra por las ventanas, suelos helados, personas que se mueven constantemente en sus sillas para mantenerse calientes. Cuando la comodidad disminuye, también lo hace la concentración… y así comienzan los problemas relacionados con el frío. Un calentador de pared, diseñado como calentador eléctrico por infrarrojos, soluciona este problema al proporcionar calor radiante a las personas y a las superficies, en lugar de solo al aire.
Lo importante detrás de este diseño
Hemos construido este dispositivo utilizando un elemento de fibra de carbono que emite calor por infrarrojos. Proporciona un calor limpio y direccional: sin ruidosos ventiladores ni aire seco. El calor radiante llega rápidamente, por lo que se siente la comodidad en cuestión de segundos desde que se enciende. Funciona con una fuente de alimentación eléctrica estándar, y el termostato integrado mantiene la temperatura estable, evitando fluctuaciones.
En espacios compartidos, el diseño de montaje en pared permite mantener el espacio libre. La carcasa está diseñada para resistir la humedad y el polvo (el grado de protección IP varía según el modelo). La seguridad también está garantizada: hay protección contra el sobrecalentamiento y contra vuelcos accidentales. En los lugares de trabajo, es necesario contar con medidas de seguridad que no sean opcionales.
Por qué este enfoque es adecuado para las oficinas
La comodidad y el rendimiento van de la mano. El calor por infrarrojos ayuda a mejorar la circulación sanguínea, reduce la rigidez causada por pasar mucho tiempo sentado y evita que las manos y los pies se entumezcan. Todo esto contribuye a mantener la productividad. Dado que el calor se entrega directamente, no es necesario elevar la temperatura de toda la habitación para mantener cómodas a las personas cerca de las ventanas o entradas.
Este tipo de calor dirigido ayuda a estabilizar el ambiente, reduce las bajas por frío y permite que los equipos trabajen sin tener que lidiar constantemente con el termostato o con calentadores personales en todas partes.
Qué tener en cuenta
La instalación es sencilla, pero aún así se necesita una superficie de montaje sólida y un circuito eléctrico dedicado. El calentador funciona mejor cuando está orientado hacia las personas que están en la habitación; hay que dirigir el calor hacia las áreas de trabajo, no hacia rincones vacíos.
Además, el calor por infrarrojos resulta natural e inmediato, ya que calenta primero a las personas y a los objetos. Si la habitación tiene corrientes de aire, combinarlo con una solución para mover el aire puede dar como resultado un ambiente más cálido y uniforme.