
Introducción
¿Alguna vez ha intentado aplicar esmaltes decorativos sobre botellas de vidrio y deseado obtener un acabado completamente liso, como si fuera un espejo? Es una tarea difícil.
Los hornos de convección tradicionales complican aún más las cosas. Ellos calientan el aire, no el esmalte en sí, lo que resulta en resultados irregulares.
Por eso, hemos creado algo diferente: lámparas de calefacción por infrarrojos que actúan directamente sobre el esmalte. Estas lámparas generan calor radiante directo, lo que permite derretir el esmalte de manera uniforme y completa. De este modo, se obtiene un acabado impecable, similar al del vidrio, en cada ocasión.
La potencia detrás del calor
Estas lámparas fueron diseñadas para producir calor de alta intensidad y concentrado.
Esa capacidad eléctrica de 400V no es solo un número en las especificaciones técnicas. Se trata de una gran cantidad de energía contenida dentro de un tubo compacto de 300 mm. Esto permite alcanzar rápidamente la temperatura deseada. Además, no es necesario modificar toda la instalación para que funcione.
Además, tienen una potencia de 2500W, lo cual es ideal para líneas de producción intensivas. Tanta potencia permite derretir el esmalte en segundos, permitiendo que la línea continúe funcionando sin interrupciones.
Qué hay en su interior
El corazón de estas lámparas es el elemento halógeno, ubicado dentro de un tubo de cuarzo.
El cuarzo es perfecto para esto, ya que permite que la energía infrarroja pase casi sin pérdidas, de modo que el calor llegue exactamente donde se necesita.
El ciclo halógeno mantiene estable el filamento de la lámpara. No hay necesidad de preocuparse por una disminución gradual de la potencia, como ocurre con las lámparas convencionales. Se obtiene un rendimiento estable y confiable, turno tras turno.
La base R7s es una opción sencilla y práctica. Se trata de un conector estándar y resistente que fija la lámpara en su lugar. Esto asegura una conexión eléctrica sólida, capaz de soportar las vibraciones constantes de una línea de producción sin problemas.
En la línea de producción, donde realmente importa
En las líneas de decoración de botellas, estas lámparas permiten controlar el calor aplicado. Y ese control es lo que marca la diferencia.
Permiten una fusión profunda del esmalte, de modo que este se derrita completamente y forma una superficie perfecta, de calidad óptica.
Además, su tamaño es reducido. Son un reemplazo sencillo y directo para los sistemas antiguos.
Pero hay algo importante que tener en cuenta: esa lámpara de 2500W genera mucha energía. Por lo tanto, es necesario asegurarse de que el sistema de refrigeración de la máquina pueda manejar ese calor adicional.
Para los ingenieros que buscan un proceso fiable, capaz de proporcionar un acabado impecable, turno tras turno, esta es la solución ideal.