
Deje de esperar a que el horno esté listo
Si alguna vez ha trabajado en un restaurante durante las horas pico del viernes por la noche, conocerá bien ese problema. Hay una larga fila de pedidos que deben ser procesados, pero uno queda atrapado esperando a que el horno vuelva a alcanzar la temperatura adecuada después de hornear un lote completo. Esa demora es realmente frustrante. Los elementos calefactores tradicionales son lentos. Son como viejos radiadores: tardan mucho en calentarse y aún más en enfriarse. Por eso utilizamos luz infrarroja de onda corta. En lugar de perder tiempo calentando el aire dentro del horno, estas lámparas emiten energía directamente sobre la masa y los ingredientes. Es rápido y eficiente.
Sin más especulaciones
Los hornos tradicionales tardan minutos en estabilizarse. Nuestros elementos IR, en cambio, logran alcanzar la temperatura deseada en segundos. Esto significa que puede acelerar el proceso de cocción. Puede encender y apagar las lámparas rápidamente, sin tener que esperar a que el horno se caliente completamente. Así, no hay problemas como cuando la parte inferior de la pizza se quema mientras el queso de arriba sigue frío. Ahora, todo se cocina al mismo tiempo.
Detalles importantes
No escatimamos en calidad en los componentes utilizados. Utilizamos tubos de cuarzo de alta pureza llenos de gas halógeno. Esto es importante porque, en las bombillas normales, el tungsteno se acumula en el vidrio, lo que hace que la luz disminuya con el tiempo. El ciclo halógeno evita esto, permitiendo que las lámparas mantengan su intensidad durante miles de horas. También utilizamos conectores R7 o SK15. Son seguros y no se sueltan incluso cuando la cocina está en plena actividad. Un consejo: verifique sus cables eléctricos. Estas lámparas consumen mucha corriente. Si la tensión disminuye debido a cables demasiado delgados, verá parpadeos, o peor aún, las lámparas se dañarán muy pronto.
Algunas cosas a tener en cuenta
Lo mejor es que estos dispositivos pueden reemplazar fácilmente a los hornos originales. Generan una gran cantidad de calor en un espacio muy pequeño. Pero tenga cuidado. Dado que la luz infrarroja de onda corta es muy intensa, penetra rápidamente en los alimentos. No puede simplemente dejarlos allí sin supervisión. Si deja que la masa se quede dentro del horno por unos segundos más de lo necesario, se quemará. Para mantener la consistencia, sugerimos utilizarlos junto con un controlador PID de acción rápida. Este se encarga de regular la temperatura, permitiéndole concentrarse en los alimentos, en lugar de en los controles del horno.